Vapear también es bueno para el medio ambiente

Vapear también es bueno para el medio ambiente

Todos conocemos ya los beneficios del vapeo frente al tabaco para todos los que somos usuarios de vaporizadores personales. Al margen de los estudios científicos, es innegable que todos nos hemos sentido mejor al cambiar el tabaco por el cigarrillo electrónico, nuestra capacidad pulmonar ha aumentado, nos cansamos menos y somos más capaces a la hora de hacer deporte, sin embargo, no solo nuestro cuerpo, y las personas que viven con nosotros nos lo agradecerán, ¡la madre naturaleza también! 

Si te estas preguntando el por qué vapear también es mejor que fumar para el medio ambiente, en este artículo te revelamos los motivos.

En primer lugar, nos centraremos en el proceso productivo de uno y otro. En lo que concierne al tabaco, este requiere de grandísimas extensiones de terreno destinados al cultivo de la planta, lo que por un lado fomenta la deforestación, la destrucción de hábitat naturales de muchas especies animales y la destrucción de comunidades en países del tercer mundo. Esta deforestación no tiene ningún sentido, puesto que no se trata de cultivos con finalidad en la cadena alimenticia, si no que se trata de cultivos cuya única finalidad es hacer dinero a costa de la salud de las personas. Además, en muchos casos es capaz de desplazar otros cultivos, dada la mayor rentabilidad, fomentando también en países del tercer mundo la escasez de algunos alimentos, al dejar de cultivarse en detrimento del tabaco. Por el contrario, la fabricación de e-líquidos, no requiere de grandes extensiones de tierra, ya que los principales componentes son la Glicerina Vegetal (VG) y el Propilenglicol(PG). En el caso de la glicerina vegetal se puede obtener como producto secundario de plantaciones con finalidad principalmente agroalimentaria, y el propilenglicol se fabrica en laboratorio.

Los pesticidas necesarios para el mantenimiento de estas plantaciones, también producen graves problemas en el medio ambiente, contribuyendo también al efecto invernadero y al cambio climático, intoxicando a muchos animales que no son objetivos de estos pesticidas y contaminando acuíferos, que en muchos casos pueden abastecer de agua para consumo humano.

Por otro lado, el proceso de recogida y transporte de las ingentes cantidades de plantas tabaco, requieren de gran cantidad de maquinaria que funciona con combustibles fósiles, lo que también contribuye a acelerar el efecto invernadero y por tanto el cambio climático.

En otro orden de cosas, el tabaco y el hábito de fumar está detrás de muchos de los incendios que se producen en los bosques sobre todo en verano, incendios que en muchos casos arrasan cientos o miles de hectáreas, lo que produce todo tipo de problemas en el ecosistema. En el caso del vapeo, es prácticamente imposible provocar un incendio, y menos en el campo, al no existir un elemento que produzca combustión y que además sea de usar y tirar.

En lo referente a los residuos, el tabaco produce millones de toneladas de residuos, muchos de estos residuos en forma de colillas. Estas colillas tienen el problema añadido de ir impregnadas en gran cantidad de productos tóxicos, desde metales pesados hasta pesticidas. El almacenamiento en vertederos de estas colillas aumenta considerablemente las extensiones dedicadas a estos cementerios de basuras y pueden contribuir a dañar el ecosistema. En lo que respecta a los líquidos para vapear, sus envases en muchas ocasiones están fabricados con plásticos biodegradables, vidrio o plásticos reciclados, en este sentido animamos a comprar líquidos cuyos envases sean respetuosos con el medio ambiente.

Por último, en el mundo se fuman al año unos 6 billones con b (un millón de millones) de cigarrillos, cada uno lanzado humo cargado de dióxido de carbono a la atmosfera, que es uno de los principales gases causantes del efecto invernadero y el cambio climático. Por el contra, el vapor de los cigarrillos electrónicos, no parece tener efecto alguno en este sentido.

Por último, sabemos que el “vapeador pasivo” por las características del vapor, tiene mucha menos penetración en las vías respiratorias, que el humo, es decir recibe mucha menos cantidad de vapor en sus pulmones, en proporción al humo que reciben los fumadores pasivos.

Por todos estos motivos, es importante volver a remarcar que no solo tu cuerpo te agradecerá el cambiar cigarrillos analógicos por cigarrillos electrónicos, también el medio ambiente y tu entorno en general.

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